Colección: LABRADORITA

Un irisado misterioso que cambia con la luz.

Gris a primera vista, la labradorita revela destellos azules y dorados en cuanto la luz la atraviesa. Tallada en discos planos, rectángulos o corazones, montada a mano sobre chapado en oro de 18 quilates, se lleva en pendientes, en collar o en charm. Cada piedra tiene sus propios reflejos.